Jesús no es repartidor de bienes terrenales.... vivir en la pobreza no significa vivir en la carencia... ser pobre no es ser carenciado, ni vivir en la penitencia o creer que a Dios le agrada los sacrificios como el ayuno.... ...
Isaias 58 - 6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
8 Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
Lucas 12
13 Uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.»
14 El le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?»
15 Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.»
14 El le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?»
15 Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.»
Cuando pidamos a Dios.. que sea solo lo necesario.. ni hagamos comparaciones con los que otros tienen. ya que todo en este mundo es temporal.. si la codicia te atrapa, se pegará a tu alma y te acompañará en la resurrección y no podrás entrar al Reino de Dios. será tu gusano que no muere.
Marcos 10
17 Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?".
18 Jesús le dijo: "¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.
19 Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre".
20 El hombre le respondió: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud".
21 Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".
22 El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.
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